El cobre forma parte de un grupo relativamente pequeño de elementos metálicos que son esenciales para la salud humana y desempeña un papel destacado en el metabolismo. Resulta imprescindible para el funcionamiento de diversas proteínas y enzimas, contribuye a la formación de la hemoglobina de la sangre, refuerza la formación de los pigmentos cutáneos y desempeña funciones muy importantes relacionadas con el metabolismo de los huesos y del sistema nervioso central.

La oxidación es la reacción de un material metálico con su entorno. No existe ningún metal resistente por completo a ella. La oxidación, resulta ser incluso "buena" en caso del cobre. Las capas verdes protectoras interiores y exteriores que se forman, por ejemplo, cuando el cobre entra en contacto con el agua, constituyen sin duda fenómenos de oxidación, pero no indican deterioro alguno, sino que más bien previenen posibles daños, ya que al aislar el material del medio que lo rodea lo protegen. Esta capa de óxido de cobre supone también una ventaja adicional para las tuberías de cobre. Una vez formada, impide el desprendimiento de iones de cobre y , con ello , su incorporación al agua blanda y ácida evitándose así que el agua potable se cargue excesivamente de cobre.

En el caso extremo, la interacción de agua y los materiales tanto metálicos como no metálicos no sólo puede atacar al material sino alterar la calidad del agua potable. La calidad del agua que circula por la red pública es prácticamente homogénea en todas partes y su contenido de cobre ínfimo (menos de 0,1 mg/litro). Una vez en el interior de los edificios , el agua absorbe cobre de los elementos auxiliares y de las conducciones. La composición del agua, la antigüedad y el estado técnico de la instalación así como el consumo de agua en cada hogar desempeña un papel fundamental en este aspecto. Los factores determinantes son el valor del pH del agua y el tiempo de permanencia en la conducción.

Desde hace mucho tiempo se sabe que el cobre, en contacto con el agua, tiene un efecto bacteriostático. Estudios comparados de investigadores de diversas naciones han demostrado que los índices de reproducción tanto de las bacterias coli como de legionella son claramente inferiores en las tuberías de cobre que en las de otros materiales. Las propiedades bacteriostáticas del cobre resultan asimismo ventajosas en otro sentido. Por ejemplo, se ha comprobado que la tasa de reproducción de las bacterias existentes en picaportes y manillas de puertas, de latón (que contiene dos tercios de cobre) es prácticamente muy baja.

En edificios comerciales y públicos, el riesgo de propagación de la bacteria legionella es mayor en los grandes complejos provistos de servicios centralizados (por ejemplo, suministro de agua caliente y aire acondicionado), como los hospitales, las residencias de ancianos, los hoteles, las piscinas y los complejos deportivos. Un importante factor relacionado con la propagación de legionella es la naturaleza de los diferentes materiales y juntas de las tuberías. Por ejemplo, se ha demostrado que los burletes de caucho en las alcachofas de las duchas constituyen un lugar en donde se acumulan las bacterias de la legionella, originando un aumento explosivo de su concentración.

Las pruebas de laboratorio que han comparado los niveles de colonización de legionella en diferentes materiales demuestran que los plásticos y el vidrio exhiben las tasas más altas, y el cobre la más pequeña.

La influencia de los materiales de las tuberías en la propagación de legionella ha sido estudiada por el Instituto de Higiene y Microbiología de Würzburg. Este Instituto realizó un estudio en un hospital de 1.800 camas cuyas redes de suministro de agua caliente y agua fría tenían tramos de cobre, acero galvanizado y polietileno instalados en distintas partes.

En las tuberías de cobre, las 26 muestras tomadas en la red de suministro de agua fría no mostraron crecimiento de legionella y sólo una de las 26 muestras tomadas de la red de suministro de agua caliente dio resultados positivos. Por el contrario, las 26 muestras tomadas de las tuberías de polietileno de la red de agua caliente dieron positivas.